Sobre las rejas en Agrocom, y los problemas que siguen atravesando a las Comunas

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Esta semana la Gacetilla Nº 63 difundió la reunión entre Agustín Ferrari y un grupo – pequeño – de vecinos del predio de lo que fue Agrocom, en la que “se solicitó la colocación de rejas en el lugar”, 

"Print" de pantalla de la citada gacetilla.

“Print” de pantalla de la citada gacetilla.

De seguro con muchos vecinos/as podremos diferir en la necesidad o no de las rejas en los espacios verdes. Yo soy de la opinión, al igual que muchos otros, que el espacio verde es de todos y las rejas no hacen mas que limitar el acceso a un espacio que ES DE TODOS.

Existe el debate sobre el cuidado y la seguridad.

Creo que la respuesta tiene más que ver con una propuesta preventiva más integral. Dotar de actividades (no lucro privado sin control, sino desarrollo del arte y la cultura independiente, lectura de cuentos, espectáculos al aire libre a la gorra, y otros), y al mismo tiempo recuperar la figura de los cuidadores (civiles, no seguridad privada ni policía) y volver a hacer de las plazas espacios “compartibles”.

Esta sola dinámica y presencia cambia – anula – las condiciones para “actos de vandalismo”. Por supuesto que significa un gasto, por lo cual se ha eliminado la figura del cuidador por parte de todos los gobiernos en las últimas décadas, y lo que se promueve como arte es “Violetta” y “Bares en plazas” o calesitas con contratos dudosos que nadie firmó.

El ejemplo mas claro y menos amable es el de Parque Centenario. Abandonado a su suerte durante años, fue el propio gobierno el que creó las condiciones para -luego- instalar el debate sobre la “necesidad” de enrejar el espacio. Para que “toda la tierra quede bien abajo de la alfombra”. O para que todo lo que no queremos que suceda, quede del lado de afuera de las rejas. De solucionar alguno de los problemas, no hablaba nadie más que los vecinos y vecinas nucleados en la Asamblea.

Lamento profundamente que sectores de vecinos auto-organizados prefieran el “atajo”. Que se reúnan con Ferrari, presidente de la Junta Comunal, sabiendo que toma las decisiones de manera absolutamente unilateral, que no consulta en ninguna instancia impuesta por la Ley de Comunas (Ni Junta ni Consejo Consultivo), y que adhiere y reproduce la política macrista de cerrar y privatizar todo lo público. Hoy haría falta que estos vecinos estuvieran exigiendo que se cumpla con la descentralización (según el “cronograma” del gobierno los “espacios verdes” son potestad de la Comuna) y nos otorguen el derecho a consultar estas cuestiones y otras, al conjunto de los Comuneros y al Consejo Consultivo Comunal.

La salida es permanecer auto-organizados, movilizados, “en la esquina”. La salida debe ser exigir que sea la comunidad quien decida qué se hace en ese espacio que tanto lucharon por recuperar. Mi lugar en la Junta Comunal está al servicio de esta necesidad. 

 

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